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AYAHUASCA. POTENCIAL TERAPEUTICO

La ayahuasca es un compuesto milenario utilizado por más del 80% de las tribus amazónicas formando parte esencial de su cultura, cosmovisión y medicina. Los principios activos aportados por la liana Banisteriopsis Caapi (Harmina, Harmalina y Tetrahidroharmina) actúan en forma sinérgica con el principio activo del arbusto Psychotria Viridis (N, N-Dimetiltriptamina) dando como resultado un compuesto psicoactivo utilizado por la medicina tradicional indígena como inductor de estados ampliados de conciencia.
Para este trabajo se utilizaron métodos etnográficos, socio-antropológicos y un diseño de investigación ex post facto: la “Hallucinogen Rating Scale” o “Escala de Evaluación de los Efectos Subjetivos de los Alucinógenos”, desarrollada por el Dr. Rick Strassman, psiquiatra norteamericano de la Universidad de Stanford. Esta escala contiene 100 preguntas que se agrupan en seis factores clínicos: cognición, volición, somatoestesia, intensidad, percepción y afecto. Fue utilizada en su investigación sobre los efectos de la N, N-Dimetiltriptamina y también por los Dres. Jordi Riba y Manel Barbanoj del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona en su tesis sobre la ayahuasca.
De nuestra investigación con más de 3.500 voluntarios que ingirieron el preparado se lograron confeccionar 100 protocolos de la mencionada escala. A la misma le sumamos un cuestionario de diseño propio que contempla algunos datos subjetivos vivenciales.
En los últimos 10 años la ayahuasca ha ingresado con fuerza en la sociedad occidental siendo utilizado como herramienta de investigación de la psiquis y en psicoterapia. El presente trabajo pretende determinar este posible potencial.

INTRODUCCION
La Ayahuasca es un preparado psicoactivo obtenido por la decocción de una mixtura de plantas: la liana Banisteriopsis Caapi como base, a la que se agregan hojas de arbustos como Psychotria Viridis o Diplopterys Cabrerana. Es utilizada de manera ritual por los indígenas del Amazonas “desde hace no menos de 5.000 años (Schultes 1972:38-39; Naranjo, P. 1986:117-127; Fericgla 1997:29)” tanto con fines diagnósticos y terapéuticos como adivinatorios (Harner 1974; Luna, 1986; Mabit, Campos y Arce 1992; McKenna, Callaway & Grob, 1998; Metzner 1999; Shanon 2002).
Recién en los últimos 50 años se descubrieron los principios activos involucrados en los efectos del brebaje: a) N, N-dimetiltriptamina o DMT (Dimetiltriptamina) alcaloide triptamínico con efectos psicoactivos, proveniente de las hojas de los arbustos y b) harmina, harmalina y tetrahidroharmina (THH) alcaloides betacarbolínicos y potentes inhibidores de la enzima monoaminooxidasa (IMAO), presentes en la liana (Ott, 1993).
La DMT no es activa cuando se administra por vía oral ya que rápidamente es degradada por la monoaminooxidasa visceral. Las betacarbolinas de la liana inhiben a esta última permitiendo así que la DMT no solo pueda ser administrada en forma oral sin degradarse sino que también los efectos psicoactivos buscados duren de 2 a 4 horas aproximadamente. Esta interacción es la base de la acción psicotrópica de la ayahuasca (McKenna, Towers & Abbott, 1984).

OBJETIVOS
El objetivo del presente trabajo es demostrar el posible potencial terapéutico de la ayahuasca utilizada como psicolítico y psiquedélico y determinar que, si bien puede ser útil para entender el mecanismo de las alteraciones sensoperceptivas presentes en las psicosis, bajo ningún punto de vista puede ser considerada como psicomimético.

METODOLOGIA
A fin de comprobar nuestra hipótesis de trabajo decidimos abordar el tema aplicando, en primera instancia, métodos etnográficos y socio-antropológicos: recolección de antecedentes y material teórico, observaciones participantes, entrevistas, fichaje estadístico, grabaciones y documentaciones fílmicas, además de viajes a los sitios elegidos como campo de abordaje.
Por otro lado, con el fin de evaluar si estábamos en presencia de un compuesto que podía actuar en el terreno de lo psicológico o, dicho de otra manera, que pudiera producir cambios no patológicos a nivel emocional, cognitivo y conductual, seguimos una investigación de tipo no experimental o ex post facto. En éstas, los cambios en la variable independiente ya ocurrieron y el investigador tiene que limitarse a la observación de situaciones ya existentes dada la incapacidad de influir sobre las variables y sus efectos (Hernández, Fernández y Baptista, 1991). Utilizamos un cuestionario denominado Hallucinogen Rating Scale (HRS) o “Escala de Evaluación de los Efectos Subjetivos de los Alucinógenos”.

ACTIVIDADES O ETAPAS
En una primera etapa los métodos etnográficos y socio-antropológicos fueron de vital importancia. Fue fundamental para este trabajo contactar a uno de aquellos chamanes que tenían el conocimiento ancestral. Por intermedio de la Asociación AMETRA-Ucayali, conocimos a Don Antonio Muñoz Díaz, de pura etnia Shipibo-Konibo, bilingüe, discípulo de un tío-abuelo, perteneciente a una categoría de chamanes denominados Muralla, y que accedió a colaborar con nuestra investigación. La misma se realizó a lo largo de siete viajes sucesivos (1999, 2000, 2003, 2005, 2007, 2008 y 2010).
Realizamos una exhaustiva revisión de material teórico en torno al chamanismo; recogimos todos los antecedentes clásicos disponibles sobre trabajos de campo efectuados en diferentes poblaciones ayahuasqueras y, específicamente, sobre el chamanismo de la cultura Shipibo-Konibo del Perú. También llevamos a cabo observaciones generales de la vida de estas poblaciones en las localidades de Pucallpa, Yarinacocha, San Francisco, Santa Clara, Tiruntán, Pahoyán, Contamana, Puerto Nuevo, Tarapoto y Lamas.
Paralelamente, entrevistamos en diversas oportunidades a Don Antonio Muñoz acerca de su oficio tradicional, sus concepciones acerca del proceso de enfermedad-curación, su cosmovisión y el modo en que utiliza la ayahuasca. Se realizaron también grabaciones de cantos chamánicos (ícaros) shipibos, con su correspondiente traducción al castellano.
De las entrevistas y observaciones fueron desprendiéndose diversos ejes temáticos que se cruzaron con los conceptos provenientes de los antecedentes y material teórico, arrojando como resultado un cuerpo de hipótesis articuladoras y conclusiones provisorias que todavía continúan en revisión y análisis.
En una segunda etapa procedimos a la evaluación de los efectos de la ayahuasca en individuos no pertenecientes a las etnias tradicionales. Utilizamos la Hallucinogen Rating Scale (HRS) o “Escala de Evaluación de los Efectos Subjetivos de los Alucinógenos”, escala de tipo Likert desarrollada por el psiquiatra norteamericano, Dr. Rick Strassman . La misma consta de 100 ítems con 5 grados de respuesta y contiene 6 escalas que miden: somatoestesia, afecto, percepción, cognición, volición, e intensidad. A esta escala le sumamos un cuestionario propio que contempla datos más subjetivos: el estado previo a la ingesta, una descripción en primera persona sobre la experiencia vivida y otros parámetros del ambiente.
De los más de 3500 voluntarios que realizaron la ingesta de la ayahuasca, decidimos utilizar 100 protocolos de quienes lo habían hecho en el marco urbano. La totalidad de los individuos que respondieron la HRS son personas sanas que consumían por primera vez ayahuasca o habían consumido anteriormente en muy pocas ocasiones (menos de tres).
En cuanto al brebaje, el mismo fue preparado por Don Antonio Muñoz Díaz siguiendo su manera clásica: 7 Kg. de la liana Banisteriopsis Caapi cortada en trozos machacados y 3 Kg. de hojas de Psychotria Viridis más el agregado de 80 litros de agua con una cocción de aproximadamente 12 horas hasta obtener una reducción de 1 litro del brebaje. El mismo fue administrado en una sola toma de 75 ml y luego se recogió la información en los protocolos.

RESULTADOS OBTENIDOS
Del análisis cuantitativo de la escala podemos puntualizar una serie de observaciones:
- Somatoestesia: pueden aparecer nauseas y vómitos, aumento de la salivación, bostezos, hormigueos y cambios en la temperatura corporal y en la sensación subjetiva del peso del cuerpo.
- Afecto: no hay una tendencia clara ya que las emociones referidas (alegría, tristeza, desesperación, euforia) reflejan el momento particular de cada persona al momento de realizar la ingesta.
- Percepción: aumento de la agudeza auditiva con mayor discriminación de los sonidos; cenestesia auditiva y visual, imaginería caleidoscópica y geométrica abstracta; los colores se ven más vívidos y brillantes; cambios en la percepción del paso del tiempo; visiones relacionadas con la historia personal.
- Cognición: el cambio se da en la proporción del pensamiento y su calidad. No solo es palpable sino que además se vuelve más rápido y más preciso. En cuanto a su contenido, abarca en su amplia mayoría temas personales, conduciendo al individuo a un profundo insight.
- Volición (habilidad deliberada para interactuar con uno mismo y con el ambiente): En ningún momento se pierde el control. Se tiene seguridad de poder mantenerlo. Se recuerda claramente la naturaleza temporal de la experiencia, su voluntad de realizarla y el lugar donde se encuentra. No se pierde la conciencia y el individuo mantiene la capacidad de focalizar la atención.
- Intensidad: la experiencia resulta muy fuerte, profunda y propiciadora de cambios positivos en la vida del individuo.
Pudo confirmarse la validez del constructo de los cuestionarios de Strassman. Así la HRS fue sensible a los efectos de sustancias diferentes a la N,N-dimetiltriptamina (DMT) pura e intravenosa, para la que fue originalmente diseñada, mostrando validez convergente y discriminante razonable. Los resultados sugieren su utilidad en la evaluación de los efectos subjetivos producidos por la ayahuasca.
A estos elementos se le suma el análisis cualitativo que surge de las narraciones de las experiencias en primera persona del cuestionario propio y las posteriores entrevistas de seguimiento de los voluntarios. Todo ello nos permite avalar nuestra hipótesis de trabajo.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
La ayahuasca tiene potencial psicoterapéutico, ya que favorece la posibilidad de analizar, reelaborar y tramitar conflictos subjetivos, entendiendo por ello que la naturaleza no consciente de ciertos procesos anímicos es la causa primera de los síntomas patológicos.
Tal como lo expresa claramente Josep Fericgla: la ayahuasca propicia “un proceso y un estado cognitivo cuya principal característica es la de actuar por medio de una orientación reflexiva y dialógica… (Es) la puesta en marcha de un dialogismo mental como principal fenómeno experimentable subjetivamente: nuestra mente se descubre en sus contenidos profundos y dialoga consigo misma, ampliando así sus propios límites” .
Esta auto-observación desde múltiples perspectivas, sumada a la disminución de las resistencias psicológicas, permite tomar distancia de la imagen construida del si-mismo hasta ese momento. Así, se movilizan recursos simbólicos de la persona que aumentan la congruencia afectiva-cognitiva y conducen a la disminución o desaparición de síntomas psíquicos y somáticos.
Tanto durante la experiencia como a posteriori, se facilita la construcción de nuevas y más viables interpretaciones de la historia personal. Estas construcciones actúan como andamiajes dinámicos (y en la mayor parte de los casos se retoman y reelaboran en experiencias sucesivas) que permiten avanzar hacia el anclaje de verdades subjetivas haciendo aprehensible la propia experiencia del vivir.
Observamos que en los duelos cede la ansiedad y angustia de lo retenido y aparece una sensación pacificante de trámite concluido, de deuda pagada, de recuperación no dolorosa del familiar querido; siempre asociado a una posición filosófica distinta, comprensiva, respecto de la vida y la muerte y de la relación del hombre con la naturaleza.
Considerando lo anteriormente mencionado, podemos afirmar que la ayahuasca presenta un aspecto netamente psicolítico (disolución de la mente) puesto que sus efectos modifican la relación dinámica entre la parte consciente e inconsciente de la personalidad, generando un estado ampliado de conciencia que puede ser útil en psicoterapia (Bush y Johnson, 1953; Cholden, Kurland y Savage 1955; Felsinger, 1956; Frederking, 1953; Hollister, 1962).
En el aspecto psiquedélico , en tanto que facilitador de experiencias místicas o transpersonales cuando se administra en un lugar adecuado y en dosis pertinentes (Frank, 1973; Grof, 2005; Hoffer y Osmond, 1967; Yensen, 1985) concluimos que, si bien algunas personas lo experimentaron, no es la característica principal de la sustancia.
Por último, no estamos de acuerdo en considerar a la ayahuasca como psicomimético, es decir, que sea capaz de producir un estado mental semejante a la psicosis (como afirmaran Beringer, 1927; Kraepelin, 1892; Lewin, 1924; Pomilio, Vitale y Ciprian-Ollivier, 2003; Stockings, 1940). Tanto las visiones como el dialogismo que aparecen en las experiencias producen sentido, situación esta que los diferencia claramente de las alucinaciones y de la psicosis. En estas últimas, el sujeto psicótico queda “tomado” por la alucinación, como objeto de la misma. La alucinación porta una certeza no sujeta a interrogación que coagula al sujeto psicótico -imposibilitado de tomar distancia- cayendo sobre él. En cambio, en las experiencias con ayahuasca, las visiones portan una carga simbólica que el sujeto puede descifrar, hallando caminos de verdad subjetiva pero no de certeza. No hay desestructuración del campo de la conciencia, sino más bien ampliación de la misma facilitándose la capacidad asociativa de los procesos del pensamiento, ideas, recuerdos y sentimientos.
Creemos que dicho compuesto milenario, dada su complejidad tanto desde el punto de vista psicofarmacológico como psicoterapéutico, merece investigaciones más profundas. La misma OMS comunica en varias de sus resoluciones la importancia de la medicina tradicional indígena, destacándose en este sentido una del año 2003 donde recomienda a los estados miembros el “apoyo a la investigación de los remedios tradicionales y a que se tomen medidas para proteger, conservar y mejorar, si fuera necesario, los conocimientos de la medicina tradicional y la reserva de plantas medicinales” .
Este trabajo fue animado siguiendo estas premisas. Es nuestra contribución para alentar a la comunidad científica a que no desprecien el conocimiento que puede aportar el saber de los pueblos originarios, tanto en técnicas como en compuestos y preparados, para el mejoramiento integral de la salud.

BIBLIOGRAFIA
Beringer, K., “Der Meskalinrausch”, 1927.
Cholden, L., Kurland, A., Savage, C.; “Clinical Reactions and Tolerance to LSD in Chronic Schizophrenia”. The Journal of Nervous and Mental Disease. Vol. 122, No. 3, 1955.
Ciprian-Ollivier J, Cetkovich-Bakmas M., Boullosa O, López-Mato A. “Psicosis esquizofrénicas. Teoría de la Trasmetilación Patológica, En: Ciprian-Ollivier J, editor. Psiquiatría Biológica. Fundamentos y Aplicación Clínica. Buenos Aires: Científica Interamericana, 1988.
Fericgla, J. Mª; “Al Trasluz de la Ayahuasca”. Ed. La Liebre de Marzo. Barcelona, 1997.
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Strassman, R.; “Hallucinogenic Drugs in Psychiatric Research and Treatment: Perspectives and Prospects”, The Journal of Nervous and Mental Disease, Vol. 183, No. 3, pp. 127-138, 1995.
Von Felsinger, J.; “The Response Of Normal Men To Lysergic Acid Derivatives (Di- And Monoethyl Amides); Correlation Of Personality And Drug Reactions”. Journal Of Clinical and Experimental Psychopathology 17, 1956.

El potencial terapéutico de la Ayahuasca (aspectos psicolíticos, psicomiméticos y psiquedélicos).
Autores:
- Dr. Berlanda, Néstor Fabián. Francia 1150. Rosario.
Email: nfberlanda@hotmail.com
- Lic. Viegas, Diego Rodolfo. Marcos Paz 3680. Rosario.
- Dr. Roldán, Ariel. Mendoza 3174 Dto. 2. Rosario.

Eje Central: Investigación en Psiquiatría y Salud Mental.
Eje Capitulo: Psiquiatría Antropológica

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